
6 ejercicios para sobrevivir el tranque navideño
Es diciembre y el tema del momento ya ustedes saben cuál es: ¡el tranque! El cansancio, las obligaciones, las filas, las ganas de llegar a casa se traducen rápidamente en frustración e ira. Pero dar rienda suelta a la rabia mientras vas en el carro perjudica tu salud física y mental. Y si tus hijos van en el carro, les haces sentir miedo y ansiedad, además de que aprenden a ser conductores agresivos en el futuro.
La realidad es que es diciembre y hay tráfico. Eso no va a cambiar pronto, y está fuera de tu control. Lo que sí está bajo tu control es cómo te lo tomas. Manejar irresponsablemente, gritar, manotear y pitar, no van a hacer que llegues más rápido, pero sí más amargada.
Te propongo unos ejercicios para ayudarte a mantener la cordura durante el tranque.
- Apaga la música y quédate en silencio. Olvida el celular y el chat. Solo quédate en silencio, respirando.
- Observa tus sensaciones. Lleva tu atención a tu cuerpo e imagina que liberas los puntos donde sientes tensión.
- Baja la velocidad. Si estás moviéndote, concéntrate en ir un poco más despacio que el límite de velocidad.
- Cuida tu actitud. Estar atascado en un tranque nos puede poner en modo de competencia, lo que crea más tensión. Si igual hay tranque, ¿qué te cuesta darle paso al carro que está tratando de cambiarse de carril?
- Aprovecha cuando los carros están detenidos, para observar a tu alrededor. Las hojas de los árboles, las decoraciones navideñas, los edificios nuevos, un balcón bonito…
- Cuando te subes al carro, y antes de bajarte de él, haz tres respiraciones profundas, y al exhalar, suelta las tensiones.
No vas a llegar más rápido, pero el tranque no contaminará tu tranquilidad ni la de tus seres queridos.